martes, 27 de enero de 2009

7




---Ey hola!
Miras al lado y un muchacho que habías visto por la mañana aparece, me sonríe y me invita a pasar.
---Ven conmigo déjame mostrarte algo.
---Ah?¿?¿?
En ese momento no cabían neuronas en mi cabeza no había nada de nada en mí, los minutos se me hicieron eternos y me dieron ganas de llorar, recordaba el beso que ese chico le daba y me dolía. El chico me dirigió hasta el interior de la cafetería, allí estaba el mismo tipo que tocaba el piano y una señora de edad cabello blancuzco y un rostro afable.
---Bueno ella es la jefa del local.
Mis años de experiencia mintiendo me ayudaban a disimular lo que en el interior mi pecho gritaba, le sonreí y le tome la mano en ademán de saludarla. Ella hizo lo mismo, se noto de inmediato que le había agradado.
---Así que tu eres la muchacha que asombro a mi nieto tocando el piano.
----Eh…creo que si…pero no se quien es su…
El tipo del piano me sonrió haciéndome a entender que el era el nieto, estaba tan en el aire que no me había percatado que era lógico que el lo fuera.
----Como te llamas?
----Eh… yo me llamo Amilie, pero me dicen Amy.
----Y tu apellido?
----Mi apellido…?¿? eh…
Mire a mi alrededor y no sabia que decirle, si le dijera el apellido de mi padre lo conocerían y no quería más problemas, mire nuevamente a mi alrededor y no se me ocurrió nada mejor que mi personaje favorito de la infancia.
----Amilie Large.
Ella me miro y me abrazo y me dijo.
----Bien señorita Amelie esta contratada.
Yo le sonreí y luego me pregunte el porque acepte todo esto, si en realidad ya no quería estar en ese lugar aquella muchacha tenia novio y me dolería verla con otra persona, era mi amor imposible entre mas lejos estaría de ella seria mejor, pero quise auto convencerme que me quede allí en ese lugar porque me gustaba tocar el piano y además me iban a pagar por aquello, aunque en realidad fue porque aunque me doliese el hecho de verla con otra persona igual podría verla y eso me podría hacer feliz o por lo menos eso pensaba.
Hay tantos misterios que no pueden descubrirse este es uno de ellos él porque estoy en este lugar aun cuando no soy bienvenida, bueno lo soy, pero no por la persona que yo quiero serlo. Me asome nuevamente a la cafetería y allí estaba aquella hermosa muchacha me miro y me sonrió, se empezó acercar a mi y mi corazón ya estaba que se salía.
---Hola!
Me tomo la mano y yo contemplaba sus hermosas y delicadas manos, eran alargadas y sutiles como la de una princesa, le sonreí, ella se sonrojo y me dijo.
----Me contaron que estarás trabajando aquí.^^
----Eh…ehh si.
----Te felicito eres una muy buena pianista debes haber estudiado mucho.
-----Algo así.
Yo trataba de bajar la mirada porque sentía que mi rostro estaba caliente y me preguntaba si estaba muy roja de la vergüenza.
----Puedo preguntarte algo?
----Dime
----Como te llamas?
----Ehh Amilie.
----Que lindo nombre ^^ como la cantante de evanescence.
----Bueno algo así, no exactamente pero parecido.
Ella estiro nuevamente su brazo y me dijo.
----Bueno yo me llamo Paula
Le sonreí y le dije.
---Encantada de conocerte Paula.
----Lo mismo digo, desde ayer que quería saber tu nombre.
Sus palabras me hicieron poner mas nerviosa de lo esperado, el local empezaba a llenarse, la música era entre blue y jazz, esto era un milagro mi animo había cambiado de estar muy mal a estar en las nubes, ella prestaba su atención en mi, y eso me agradaba y mucho. El chico del piano llego e hizo detener la música me presento ante las multitudes y yo algo tímida camine hacia ese lugar mi lugar que poco a poco se me fue haciendo mucho mas grato de lo que había creído, ella me miraba podía sentir su mirada en mí aun cuando yo no estuviera viendo, pues yo había comenzado y la gente estaba atenta a mí, las miradas eran para mí, pero no me importaban a excepción de una.

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