martes, 27 de enero de 2009







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Siempre me e preguntado el porque de mis preguntas colapsantes que suelo cuestionarme, siempre quiero saber más que el resto, pero no es para destacarme ni nada por el estilo, son meras dudas que mi ser interno se cuestiona, si estuvieran un segundo en mi cabeza y pudieran cuestionarse todo lo que alcanzo a pensar en ese segundo, lógicas sin lógicas, extremos sin extremos no existe no hay debate sin disputa y es aquello lo que mi cabeza regulariza a diario; Nudos sin lazos, uniones sin alianzas, debilidades y excesos… redundancias sin algo que sufra la abundancia suficiente para darle el sentido correcto, creer siendo agnóstico, ya no existen categorías de que un estúpido sea mas estúpido; un estúpido es estúpido porque se cree el cuento de que es estúpido, por lo mismo no existen los agnósticos fuertes y débiles esos de los que tienen que ver con el escepticismo de no creer en nada ni nadie para poder estar en paz consigo mismo y no caer en dudas existenciales, pero son dudas y preguntas que en algún momento de tu vida te las harás aunque seas un escéptico por naturaleza, en algún momento esta configuración de palabras se mimetizaran y le buscaras el valor de la verdad e inconcientemente estas siendo lo que tu no dices que eres. Tan humanos que son… tan carentes de sentidos, los placeres nos dejan donde estamos, los placeres nos enorgullecen de lo majadero y diminuto nos vamos haciendo, los memos aplacan a los locos porque ya no son quemados en la hoguera, ni tampoco les hacen beber cicuta, sino que ahora le dan ansiolíticos como benzodiacepinas o buspirona, para hacerlos mas sandios como el resto de la sociedad y es así donde menoscabamos la inteligencia y vamos matando de a poco la razón.

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