
43
Era divertido por las tardes irnos de compras o simplemente tomar un helado en su compañía era tan pequeña para sus cosas que me encantaba, sentirla tenerla a mi lado y ella solía hacer lo mismo conmigo, ese día tomamos un bus hasta su casa y me invito a tomar helados, me dijo que quería que conociera a su padre y yo estaba nerviosa era la primera vez que lo veía y la primera vez que él me vería, la primera impresión es siempre muy importante y aquello me tenia un cierto incomoda. Ese día me había resfriado y andaba con algo de fiebre, era un asco andar en micro con el calor y a mi la cabeza hirviéndome. Por un momento recordé las cosas que hacia con Paula eran distintas a las cosas que comúnmente hago con Ash antes hacia cosas mas de grandes ahora solo vivía acorde con mi edad, salía de compras íbamos a parques de diversiones, tomábamos helados, íbamos a la playa, todo era tan acorde a lo que tiempo atrás había dejado todo era tal cual como me gustaba, sin darme cuenta con Pau mi estilo de vida mi forma de ser todo había cambiado adoptando su misma personalidad, pero en ese tiempo me agradaba ser como era, en este momento me agrada ser como soy, y no volvería a ser lo que fui y preguntarme el porque ya no soy como lo era, tan solo ahora me dejaba guiar por lo que el momento me dictaba, no quería futuro, y mi futuro lo veía junto aquella hermosa niña que jugueteaba por todos lados, era un tanto hiperactiva y yo un tanto lenta para mis movimientos, pero nos entendíamos muy bien, cada vez que estaba triste yo le subía el animo con alguna de mis locuras o decía cualquier estupidez para verla sonreír, ella hacia lo mismo conmigo solía molestarme y subirme el animo con una facilidad increíble.
Su casa ya la conocía, aunque solo por fuera era una casa mas bien normal, ni tan grande ni tan pequeña, era cómoda y espaciosa, bueno nunca tanto como la mía, pero bueno ese es otro dato de comparación, pero me gustaba mas que ninguna casa, al abrir el cerrojo grito.
--Papá?¿? estas ¿¿?
De repente salio un tipo bastante joven con un delantal y una olla en su mano, sonrió muy afable su rostro me parecía familiar no sabia porque, se notaba que era una muy buena persona y muy agradable.
---Hola! Bienvenidas disculpa el desorden, es que llegue del trabajo algo aturdido y deje desordenado.
---Hola.
Ashley me invito a sentarme y mientras ella sacaba la camisa de su padre que estaba tirada en el sillón, la dejo en algún lugar porque se movía tan rápido que no sabia donde iba, yo estaba allí en aquel lugar moviendo las manos preguntándome que podría decirle.
---Me ayudarías a alistar la mesa para comer?
----Eh por supuesto.
Me levante y le ayude con el servicio allí salude en la mejilla a su padre era un señor de mediana estatura, de cabellos rubios y ojos vivaces, no se veía de tanta edad como mi padre. El había cocinado y cuando estaba todo listo nos sentamos a comer, mi fiebre se había pasado por suerte no quería tener el peor rostro y estar conociendo a mi supuesto suegro.
---Y tu eres compañera de Ash?
---Si… me llamo
---Amelie? Si no me equivoco?
Se sabia mi nombre.
---Si.
---Ash me habla mucho de ti.
Mire el rostro de Ashley y estaba roja.
----Papá no me hagas avergonzarme…
Su padre sonrió, esa sonrisa me traía tantos recuerdos, me dolió volver a acordarme de aquella sonrisa, era esa sonrisa que me había hecho tanto daño, porque.
Trague saliva comencé a sentirme mal, veía doble y mis manso traspiraban helado, me levante rápidamente y le pregunte donde estaba el baño.
Alguien golpeaba la puerta del baño mientras yo me mojaba la cara y me miraba al espejo, por un segundo vi en el espejo su rostro y me atormentaba y me dolía.
----Amy… estas bien?
Era Ashley que se preocupaba por mí ¿porque ahora?! tenia que venir ese maldito recuerdo porque justo ahora. Lagrimas corrían por mis mejillas, me lave nuevamente al cara para que Ashley no notara que estaba mal. Al salir del baño ella me miro muy preocupada y me abrazo, me dijo.
---Tranquila…estoy contigo…
Me dolía todo aquello… pero era preciso olvidarlo no quería hacer preocupar a la personita mas hermosa que la vida me había dado, no quería causarle daño, no era su culpa era la mía, por tener una mente tan necia.
----Tranquila estoy bien tan solo, que me maree.
La fiebre nuevamente había subido, ella me toco mi cabeza y dijo.
---Amy pero si estas hirviendo en fiebre. Ven conmigo.
Me llevo a su dormitorio me acostó me arropo y yo tan solo veía su rostro de preocupación, me cuidaba, me llevaba agua y era tan gentil conmigo, como me dolía el alma todo esto.
--- Será mejor que te quedes acostadita, llamo a tu casa?
---Eh… bueno…
---Yo cuidare de ti.
Su padre apareció por el dormitorio.
---Estas mejor?
---Un poco…
---Hija no hay alguna medicina por allí.
---Espera estoy buscando
Veía como Ashley revisaba entre sus cosas algún medicamento.
Mire a mi lado y una fotografía me llamo la atención, parpadee bien para ver con detalle y todo era tan igual, por un segundo me pregunte si todo era una pesadilla, su padre me vio ver la fotografía y acoto.
---La foto de Ashley con su media hermana cuando eran pequeñas.
Trague saliva y me pregunte si me podría pasar algo peor… allí estaba ella, allí estaba el parecido cada detalle… eran hermanas…
Me levante de trompazo y le dije a su padre que tenia que regresar a casa porque hoy celebrarían el cumpleaños de mi padre cosa que por cierto era una mentira al salir de la habitación me encontré con Ashley que traía un frasco de medicina.
---No te levantes cosita estas enferma, yo te daré este remedio y se te pasara.
Su padre le dijo.
---Hija a tu amiga se el había olvidado que hoy era el cumpleaños de su padre y se tiene que ir.
La mire a los ojos, ella también me miro con algo de tristeza, ella sabia que era todo una mentira, ella sabia cuando le mentía y cuando no, ella agacho su cabeza y me dejo pasar, yo salí rápidamente de esa casa. Corrí tanto que mis piernas no daban más no quería nada, sentía una gama de sentimientos encontrados, porque todo tenia que ser tan así como se demostraba, porque todo era tan perfecto y tan reprochable al mismo tiempo. Why!!!?¿?
Paula siempre me había mentido cada acto que hizo era una mentira, su padre no estaba muerto como me había dicho… todo era una farsa.
Era divertido por las tardes irnos de compras o simplemente tomar un helado en su compañía era tan pequeña para sus cosas que me encantaba, sentirla tenerla a mi lado y ella solía hacer lo mismo conmigo, ese día tomamos un bus hasta su casa y me invito a tomar helados, me dijo que quería que conociera a su padre y yo estaba nerviosa era la primera vez que lo veía y la primera vez que él me vería, la primera impresión es siempre muy importante y aquello me tenia un cierto incomoda. Ese día me había resfriado y andaba con algo de fiebre, era un asco andar en micro con el calor y a mi la cabeza hirviéndome. Por un momento recordé las cosas que hacia con Paula eran distintas a las cosas que comúnmente hago con Ash antes hacia cosas mas de grandes ahora solo vivía acorde con mi edad, salía de compras íbamos a parques de diversiones, tomábamos helados, íbamos a la playa, todo era tan acorde a lo que tiempo atrás había dejado todo era tal cual como me gustaba, sin darme cuenta con Pau mi estilo de vida mi forma de ser todo había cambiado adoptando su misma personalidad, pero en ese tiempo me agradaba ser como era, en este momento me agrada ser como soy, y no volvería a ser lo que fui y preguntarme el porque ya no soy como lo era, tan solo ahora me dejaba guiar por lo que el momento me dictaba, no quería futuro, y mi futuro lo veía junto aquella hermosa niña que jugueteaba por todos lados, era un tanto hiperactiva y yo un tanto lenta para mis movimientos, pero nos entendíamos muy bien, cada vez que estaba triste yo le subía el animo con alguna de mis locuras o decía cualquier estupidez para verla sonreír, ella hacia lo mismo conmigo solía molestarme y subirme el animo con una facilidad increíble.
Su casa ya la conocía, aunque solo por fuera era una casa mas bien normal, ni tan grande ni tan pequeña, era cómoda y espaciosa, bueno nunca tanto como la mía, pero bueno ese es otro dato de comparación, pero me gustaba mas que ninguna casa, al abrir el cerrojo grito.
--Papá?¿? estas ¿¿?
De repente salio un tipo bastante joven con un delantal y una olla en su mano, sonrió muy afable su rostro me parecía familiar no sabia porque, se notaba que era una muy buena persona y muy agradable.
---Hola! Bienvenidas disculpa el desorden, es que llegue del trabajo algo aturdido y deje desordenado.
---Hola.
Ashley me invito a sentarme y mientras ella sacaba la camisa de su padre que estaba tirada en el sillón, la dejo en algún lugar porque se movía tan rápido que no sabia donde iba, yo estaba allí en aquel lugar moviendo las manos preguntándome que podría decirle.
---Me ayudarías a alistar la mesa para comer?
----Eh por supuesto.
Me levante y le ayude con el servicio allí salude en la mejilla a su padre era un señor de mediana estatura, de cabellos rubios y ojos vivaces, no se veía de tanta edad como mi padre. El había cocinado y cuando estaba todo listo nos sentamos a comer, mi fiebre se había pasado por suerte no quería tener el peor rostro y estar conociendo a mi supuesto suegro.
---Y tu eres compañera de Ash?
---Si… me llamo
---Amelie? Si no me equivoco?
Se sabia mi nombre.
---Si.
---Ash me habla mucho de ti.
Mire el rostro de Ashley y estaba roja.
----Papá no me hagas avergonzarme…
Su padre sonrió, esa sonrisa me traía tantos recuerdos, me dolió volver a acordarme de aquella sonrisa, era esa sonrisa que me había hecho tanto daño, porque.
Trague saliva comencé a sentirme mal, veía doble y mis manso traspiraban helado, me levante rápidamente y le pregunte donde estaba el baño.
Alguien golpeaba la puerta del baño mientras yo me mojaba la cara y me miraba al espejo, por un segundo vi en el espejo su rostro y me atormentaba y me dolía.
----Amy… estas bien?
Era Ashley que se preocupaba por mí ¿porque ahora?! tenia que venir ese maldito recuerdo porque justo ahora. Lagrimas corrían por mis mejillas, me lave nuevamente al cara para que Ashley no notara que estaba mal. Al salir del baño ella me miro muy preocupada y me abrazo, me dijo.
---Tranquila…estoy contigo…
Me dolía todo aquello… pero era preciso olvidarlo no quería hacer preocupar a la personita mas hermosa que la vida me había dado, no quería causarle daño, no era su culpa era la mía, por tener una mente tan necia.
----Tranquila estoy bien tan solo, que me maree.
La fiebre nuevamente había subido, ella me toco mi cabeza y dijo.
---Amy pero si estas hirviendo en fiebre. Ven conmigo.
Me llevo a su dormitorio me acostó me arropo y yo tan solo veía su rostro de preocupación, me cuidaba, me llevaba agua y era tan gentil conmigo, como me dolía el alma todo esto.
--- Será mejor que te quedes acostadita, llamo a tu casa?
---Eh… bueno…
---Yo cuidare de ti.
Su padre apareció por el dormitorio.
---Estas mejor?
---Un poco…
---Hija no hay alguna medicina por allí.
---Espera estoy buscando
Veía como Ashley revisaba entre sus cosas algún medicamento.
Mire a mi lado y una fotografía me llamo la atención, parpadee bien para ver con detalle y todo era tan igual, por un segundo me pregunte si todo era una pesadilla, su padre me vio ver la fotografía y acoto.
---La foto de Ashley con su media hermana cuando eran pequeñas.
Trague saliva y me pregunte si me podría pasar algo peor… allí estaba ella, allí estaba el parecido cada detalle… eran hermanas…
Me levante de trompazo y le dije a su padre que tenia que regresar a casa porque hoy celebrarían el cumpleaños de mi padre cosa que por cierto era una mentira al salir de la habitación me encontré con Ashley que traía un frasco de medicina.
---No te levantes cosita estas enferma, yo te daré este remedio y se te pasara.
Su padre le dijo.
---Hija a tu amiga se el había olvidado que hoy era el cumpleaños de su padre y se tiene que ir.
La mire a los ojos, ella también me miro con algo de tristeza, ella sabia que era todo una mentira, ella sabia cuando le mentía y cuando no, ella agacho su cabeza y me dejo pasar, yo salí rápidamente de esa casa. Corrí tanto que mis piernas no daban más no quería nada, sentía una gama de sentimientos encontrados, porque todo tenia que ser tan así como se demostraba, porque todo era tan perfecto y tan reprochable al mismo tiempo. Why!!!?¿?
Paula siempre me había mentido cada acto que hizo era una mentira, su padre no estaba muerto como me había dicho… todo era una farsa.
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