martes, 27 de enero de 2009

45



Era el acto de inauguración del colegio y yo no pude pegar un ojo en toda la noche, me quede observando la luna, me pregunte tantas cosas, me cuestione el porque de todo, solía odiar las trampas que ponía el destino esta era una de ellas, en el evento actuaría Ashley, ella no tenia la culpa de nada, solo que me dolía el hecho de haberle contado tantas cosas de lo que me había pasado, y ella no me había contado que su hermana era aquella mujer que me había hecho tanto daño, aun así ella no tenia la culpa de nada.
Todos esperaban la obra en el anfiteatro, yo estaba cabizbaja no sabia si mirarle a los ojos no sabia el porque de este sentimiento, no sabia que era lo que me estaba pasando. Todo comenzó y allí apareció mi Ashley mi corazón comenzó a latir rápido, me quede expectante mirando su sonrisa su forma de ser y me dije a mi misma, que tan ilusa fui siempre al pensar en otra persona si la verdadera persona que siempre quise era ella la persona que amaba, la persona que me hacia sentir bien mis ojos al mirarla brillaban y sentía el corazón lleno de gozo me había dado cuenta de algo muy importante algo que en mi interior escribía y decía siempre pero nunca le quise escuchar.
La mire a los ojos y ella me vio se quedo pegada mirándome, el resto la miraba y le hacían gesto que continuara con la obra y ella estaba parada y yo me pregunte que era lo que le pasaba. Algo en mi corazón me molestaba, de repente se fue cayendo hasta que se estrello de un trompazo con el piso todos alertas y los del escenario la fueron ayudar, la opresión en mi corazón no se quitaba, mientras yo corría a toda velocidad por los asientos para llegar hasta adelante y saber que era lo que le había pasado.
Tenia demasiado miedo y cuando la fui a ver Efrén el chico que siempre la acompañaba me tiro para atrás y me empujo.
---Sale de aquí todo esto es tu culpa!
---Mi culpa? Solo quiero saber que le paso? déjame pasar.
Él siendo un poco mas alto que yo imponente me volvió a tirar para atrás tenia tanta rabia y cólera estaba desesperada y nada me importaba mas que Ashley, apreté mi puño y le pegue con toda mi fuerza a Efrén que salio volando estrellándose con el piso.
No me detuve ante nada ni ante los profesores que me impedían el paso ni ante los de la misma obra.
Eran tan absolutamente cerrados y nadie quería darme información alguna de Ashley, yo tan solo quería saber como estaba.
Llegue a la enfermería, es allí donde me dijeron que la habían llevado, las puertas se abrieron y escuche la ambulancia esto no era buena señal me dolía tenia miedo, miedo a perder lo mejor que la vida me había entregado. Estaba sentada cuando de repente se escucha un estruendo y era el sonido de una camilla, los de la ambulancia la traían, pasaron por las puertas que tenían cerradas, y luego pasaron de nuevo por mi lado con Ashley en la camilla, le mire ella me vio su vestimenta de princesa estaba inundada en sangre, corrí con su mano sujetada. Ella no me soltaba.
Me miro a los ojos y me dijo.
----Lo siento por todo... yo solo quería que olvidaras todo daño.
Rompí en llanto, mientras la subían a la ambulancia, me sentí culpable, me dolía en lo mas remoto de mi corazón no podía soportar la idea de perderla y ella se preocupaba por pedirme disculpas cuando su salud estaba muy mal, porque!! No quería tenia miedo estaba aterrada, si ella me dejaba yo simplemente moría.
Efrén salio detrás de la ambulancia, pero fue en vano. Luego se devolvió me miro y dijo.
---Si la quieres de verdad acompáñame.
Corrimos hacia el paradero tomamos un taxi y nos dirigimos al hospital, por primera vez en mi vida maldije esta ciudad por ser tan grande, habían cientos hospitales en cual de todos ellos pudiera estar, Efrén parece que reaccionaba mejor ante este tipo de situaciones, llamo por teléfono al padre de Ashley.
---Ok, nosotros vamos para allá, si voy con Amy.
Lo mire, quise disculparme por el golpe que le había dado le había partido el labio, pero sabia que no era el mejor momento, era Ashley mi preocupación total.
---Por favor diríjase al hospital Carlos Bulnes de inmediato.
El taxi se demoro tan solo minutos pero para mi fueron tan eternos como una vida entera, al bajarme salí corriendo preguntando en información, al saber lo que quería, seguí corriendo hasta la sala donde de repente choque con alguien. Al levantarme y ver quien era trague saliva.
----Hola…Tanto tiempo.
----Pau…la…
----Si… la misma, aunque parece que has visto un fantasma.
----…
Me quede un momento pegada mirándola.
---Y que haces por aquí? Me pregunta.
---Que hago por aquí?....
Ashley! Era ella mi prioridad, me levante rápidamente y salí corriendo hacia la sala donde la tenia, no me importaba que Paula estuviera pro estos lados no me importaba nada, era mi Ashley la que estaba en este lugar y yo estaría con ella como se lo había prometido. En aquella sala de espera estaba su padre, también estaba la madre de Paula que me miro algo asombrada.
---Amy… tu por estos lados… como estas?
---Eh… tan solo estoy…
Me acerque al padre de Ashley parece que no tenían muy buenas relaciones con la madre de Paula, la madre de Ashley había muerto cuando ella hubo recién nacido por lo mismo su abuela junto a su padre le criaron, era algo que ella me había contado de hace un tiempo, le mire y le pregunte como estaba Ashley o si le habían dado noticias de ella.
El padre me miro y por un segundo pensé que se colocaría a llorar, pero tan solo me hizo un gesto que aun no sabia nada.
Era lógico lo que hacia Paula en este lugar, ver como estaba su hermana, o eso por lo menos deducid, al ver que se dirigía a la misma sala donde estábamos con dos vasos cerciore que mi teoría era cierta.
Paula camino un poco más y me miro luego miro a su padre, que yo suponía que lo era.
----Hola Papá…
----Hola.
El saludo por parte de él fue bastante corto y preciso como si la compañía de ella no le fuera muy grata.
---Por lo menos se mas cortes hombre por dios, vinimos a ver a tu hija. Dijo la madre de Paula.
El se levanto furioso y dijo.
----Crees que porque vienen a ver a mi hija, se olvidara todo lo que ha pasado en la familia?...creen eso?
Por un segundo me sentí fuera de lugar, pero las peleas familiares no me interesaban lo único que me importaban era Ashley y su salud, había llegado Efrén y yo ya no me sentía tan sola, venia con un café en la mano.
----Toma te lo traje porque note que estabas algo tensa.
----Gracias.
Se sentó junto a mi.
----Oye disculpa por el golpe que…
----No te preocupes… saben algo de Ash?
----No…
Sentía las miradas de Paula a cada instante, me molestaba su presencia. Hasta que se levanto de donde estaba me miro y camino hacia mi.
---Acompáñame un momento.
----No quiero.
----Es solo un segundo.
----Estoy …
Me tomo la mano y mi cuerpo inconcientemente tirito. Caminamos hacia otra sala.
---Que es lo que quieres?
----Que haces aquí?
----Eso a ti no te interesa.
----Que haces aquí? Como es que conoces a mi hermana?
Se me vinieron a la mente todas las cosas que viví por ella los momentos que llore, todo, lo malo.
----Debo volver a ver como sigue Ashley.
Me tomo del brazo y me beso, yo quise zafarme pero era imposible me sostenía con fuerza.
----No se porque estas aquí… pero has vuelto a mi vida y no quiero perderte amy.
----Ya es tarde! Déjame suéltame quiero ir a ver a…
----Te amo.
Hubo un silencio desgarrador sus palabras retumbaron en mi mente, sentía como si aquella sala se hiciera gigantesca y como si me consumiera y luego se empequeñeciera saliendo por las orillas puntas afrentándome y desgarrándome cada parte de mi cuerpo.
Una lágrima corrió por mi rostro, trague saliva y le dije.
---Ya basta!.

Agua que nace en tus ojos, agua que derrama tu cuerpo y se esparce por los manantiales, ríos desembocando frialdad, ríos que esparcen sus escorias a la cristalina y purificadora centro de vida, porque estas allí ensuciando ese lindo recuerdo que fue en un algún momento hermoso, ahora te apareces para contaminar el aire que respiro, para hacerme sentir como una completa holgazán por haber estado con una persona como tu y por que en algún momento confié y deposite todo mi cariño en ti, aun sabiendo que estabas planeando, aun sabiendo las consecuencias y el final que tendría, aun sabiendo cada acto que tu harías, cegué mis ojos y me encomendé a tus brazos, aun cuando tenia frío y pedía a gritos de tu ayuda, tu no llegaste, aun cuando estaba muriendo por decirte todas las cosas que mi corazón y todo lo que me había pasado, tu estabas tan ocupada que te mirabas en el espejo y no me pescaste, mientras yo lloraba tu reías y ahora quieres que vaya, ahora quieres que limpie tu sepultura y vacié aquellas lagrimas que el mundo espera, pero no puedo…porque mi stock de lagrimas se ha agotado, porque mi mente se ha llenado y mi corazón pertenece a otra persona, ahora vienes y me pides que vuelva a tus brazos, ahora que ya no te necesito


Pues tenias razón, aunque en algo te equivocaste, no todos somos escorias como tu, no todos creen que el rencor sea el mejor amigo para olvidar, sino que el simple hecho de no recordar un momento va limpiando la herida va parchando las cicatrices y todo de a poco sana, o quizás no sana del todo pero se apacigua, ya no es tan crudo como la primera vez, ya no duele tanto como antes y es posible vivir con ello. Debo reconocer mi peor error que hoy puedo decir q lo he superado, cuando me doy cuenta de que dependo mucho de alguien me asusto y tiendo a arrancarme, debo de reconocer que arranque muchas veces de tu lado pero aun así… permanecí allí en el mismo lugar… Y no me escondí… solo me refugie en tu regazo mientras tu me golpeabas, mientras tu silencio me atormentaba, mientras tu estupidez me convencía.

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