martes, 27 de enero de 2009





24

Los días pasaban tan ágiles como las sombras de mi ventana se entumecían, me dolía saber cada día cosas más de ti cosas que ni siquiera me habías contado, el resto se encargo de enterarme de muchas cosas que habías hecho a mis espaldas, tenias una vida escondida y reestructurada, yo solo sabia tu fachada, el mundo entero sabia tu verdad… me dolía aquella sensación de sentirte engañada pasada a llevar, sentir que todo esto no sirvió de nada, sino que para hacerme sufrir para carcomer mi esencia,



Hoy toco en mi piano…tranquila tan desolada como siempre, analizando todos los momentos que he estado en estos lugares, todos los instantes que me ha brindado felicidad paz y alegría, también se me vienen a la mente los momentos agrios, aquellas personas, todo… cada momento hay tantas personas en ellos… nunca pensé estar sola, pues nunca lo he estado e tenido personas apoyándome, aun así a veces lo sentía como si no fueran parte mía, me sentía tan ajena a esas miradas, a esos corazones que latían por mi, que querían un poco de amor, de entrega…pero yo nada proporcionaba, más que mi sonrisa y mi brazo para que se pudieran apoyar, me quede sentada y viaje a aquel lugar donde hay un bosque gigante, en él se puede escuchar el leve sonido de las aguas turbulentas pero apacibles, camino hacia aquel río, el agua siempre me ha traído paz y eso era lo que necesitaba, porque allí me concentro y puedo sentir que mis sueños se pueden cumplir porque en ella te encuentro y te siento tan parte mía, como si fueras la tierra que voy cementando, como si fueras el aire que puedo sentir también puedo tocarte y bailarte en la pieza y sonreírte cuando estés triste y cantarte tu canción favorita para que tu única razón de vida sea que este momento jamás se detenga, jamás se acabe, porque estas tu allí, y yo puedo sentir ese amor, ese cariño esa felicidad que rodea mi aura y que se introduce por mis venas, mis ojos solo quieren ver los tuyos, y solo quiero que vuelvas a mi habitación, para no poder ver esa oscuridad que se hace latente cada vez que tu silueta no parece por mi ventana.
Es la nieve amigo mío, es aquella nieve que ensombrece las penumbras y aclarece todo mal, todo rencor, es la muestra de afecto, la sonrisa navideña, la paz que tu corazón inunda, como ese riachuelo que jamás lograste alcanzar que aun cuando volases por arriba de él, no podrás, son tus metas tus ganas tus sueños de querer ser mejor que todo lo que se te pone en el camino que te desafía como el amor que sin el eres una egoísta bastarda con él eres un loco idiota, y si que lo eres, pero son tus ojos tu cuerpo entero que lo pide a gritos como tu heroína como tu droga inyectable que te da las fuerzas para seguir y es el mismo el que luego de un golpe te zamarrea y te hace perder las fuerzas que tanto ansiabas conseguir.

Todo ese deseo de salubridad, es que no puedo caminar sin tu sombra, no puedo levantarme sin tu mano, no puedo sentir esa emoción que necesito para poder seguir, no hay silencios que me conmocionan, no hay brisa que me encante, no hay iluminocidad suficientemente glamorosa para hechizarme, no existe nada…porque tu no existes…tu no respiras cerca de mi, ya no existe nada que me motive a cambiar todo a querer levantarme, porque eras tu mi paz mi felicidad mi umbral que necesitaba para sostener mi puerta, eras tu mi camino para lograr mi meta, eras tu el ser mas maravilloso que jamás conoceré y no quiero saber de más nadie que no seas tú.

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