martes, 27 de enero de 2009








21


Las veces que me quedaba en tu casa tenía que dormir en ese sillón cama que quedaba cerca de tu pieza al lado del computador que tanto sonaba por la noche, que se sentía teclear solo, a veces cuando estaba a punto de quedarme dormida allí aparecías tu y me sacabas fotos, me llenabas de amor y cariño, me acariciabas y te quedabas mirándome con tu carita angelical. Era grato sentirte tan cerca de mí. Pero al tiempo después me quedaba en la cama del costado de tu habitación, te habían comprado una batería por lo mismo no tenias mucho espacio en tu pieza, pero igual cabía todo. Era reconfortable dormir a tu lado sentir esa sensación inigualable de tener el poder en mis manos de tenerlo todo porque estabas tu cerca mío y todo era posible junto a ti sentir que no había nada ni nadie que te hiciera mal o te hiciera daño porque allí estaría yo para protegerte y cuidarte.

Me gusta permanecer allí en tus brazos y sentir ese calido regazo como si fueras mi madre y al mismo tiempo la mujer mas encantadora del planeta, me gusta sentirte junto a mi y poder escuchar tu respiración junto la mía, puedo colapsar de tanto querer puedo manifestar mis emociones en un solo latir, en un sentir en un seguir del vai ven de un tambor, mi centro de vida, mi soporte de dulzura, mi silencio irreparable mis latidos mis temores, mis locuras mis silencios todo esconde un solo palpitar. Y puedo quedarme en ese lugar sin nade mas que si voy a estar junto a ti, eso me basta y me sobra, me encanta y me satisface.
Tu casa solía quedar un poco retirada de la mía así que solíamos jugosear todo el camino que nos quedaba, era divertido hacer show, tu como siempre tan buena para mentir, siempre me preguntaba si lo que me decías, las veces que me jurabas amor era de verdad o simples actuaciones que solías manifestar al mundo, solías mentirle al mundo, o hacías según tú para hacer un poquito más feliz al mundo, pero me divertía mucho con tus locuras, tenias un no se que despertaba curiosidad en mí. Siempre cuando estábamos cansadazas tomábamos el metro, todos los días aquellos hacia locuras distintas, hoy empezaste a volar en el metro y te soltabas del pasamanos y yo te miraba algo preocupada, me daba miedo que te fuera a pasar algo, porque tu cuerpo se movía como si fuera un trapo de un lado a otro.
----Porque no lo haces conmigo, mira es divertido Amy mira!
----No gracias… no quiero terminar como saco de papas.
De vez en cuando solía estrellarse en los asientos, luego de sobarse, seguía haciéndolo, ese día nos bajamos en la estación Einstein, porque el metro se detenía en aquel lugar y teníamos que esperar el otro tren en el anden, siempre nos solíamos equivocarnos de tren, pero me gustaba así podía pasar más tiempo contigo, ese día me miraste a los ojos, me tomaste la mano y yo te lleve a un rinconcito, te bese y luego te dije a los ojos.
---Te amo.
----Yo también te amo.
Me tomo la mano y nos sentamos en un lugar, luego no subimos de nuevo a otro tren, y luego nos bajamos en la misma estación, corríamos antes que se cerraran las puertas. Nos devolvimos del lugar en otro tren e hicimos un montaje sin ni siquiera planearlo, tu te pusiste a llorar y te agachaste en el tren, te tomaste el pelo y lloras como si et hubieran pegado y la gente te miraba con pena y yo te acariciaba el pelo y te decía.
----Pobrecita amiga, amiga ese hombre no es para ti.
Ella seguía llorando y la gente la miraba con pena, sobre todo los niños que se le acercaban para querer apapucharla, sus lagrimas eran tan reales que por dios me impresionaba el poder que tenia de convencimiento para poder engatusar a las personas, por un segundo me pregunte si en algún momento ese poder de convencimiento ella lo utilizaba en mí, porque si era así yo siempre caí rendida a todo lo que ella dijera.
Nos bajamos nuevamente en la estación Einstein y nos sentamos yo la mire y ella murió de la risa, y yo impresionada por sus cambios y tus dotes artísticos.
---Pobres niñitos estaban todos apenados por ti.
---Es que soy una espectacular actriz.
Le sonreí.
----Mira mira viene más gente, inventemos algo, di cualquier cosa.
Y de la nada se puso a llorar y su rostro estaba rojo y sus lágrimas caían como si nada, la gente se empezó a acercar y tu llorabas no se me ocurrió nada más que.
----Pobresita, es que ese tipo como pudo engañarte con tu hermana, el no te merece.
Sentí un leve respiro de risita de ella, luego siguió llorando y yo proseguí y la gente se acercaba para escuchar todo, mientras yo te acariciaba el cabello y tú desconsoladamente derramabas tus lagrimas.
----Miserable como se le ocurre haberte engañado con tu hermana de 5 años.
De repente un niñito se te acerco y te acaricio la cabeza, una señora me paso un pañuelo para que yo le pasara a Pau, y nos preguntaron si estábamos bien.
----Si gracias… estamos bien no se preocupe.
Y se fueron, mientras nosotros nos subíamos al siguiente tren muertas de la risa. Tenía una pregunta enredada en mi garganta hasta que te lo dije.
----Pau… eres tan buena actriz a veces me da miedo, que eso mismo lo ocupes en contra mía o que las cosas que me digas sean mentiras como las que sueles inventar siempre.
Ella me miro y no me dijo nada, tan solo me abrazo y me hizo entender que no era así.
----Te amo… eso jamás lo olvides.

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