martes, 27 de enero de 2009









32


Había invitado a Ashley a mi casa, ella me quedo mirando me dijo
---Me dará algo de vergüenza pero allí estaré siempre que tu quieras que lo este.
Ambas tomamos el bus para irnos a mi casa, en el camino la miraba atentamente me pregunte el porque ella era tan linda conmigo ella me miro me sonrió y apoyo su cabeza en mi hombro.

Al llegar a casa la mire y le sonreí.
----Bueno bienvenida a mi casa.
Ella me sonrió, su espanto ya había desaparecido, y su dulce y encantadora carita volvió a su estado natural.
FEDE nos abrió la puerta Ashley saludo.
----Un gusto
----El gusto es mío señorita, por favor pasen.
Mientras caminábamos por el jardín para llegar a la casa, Ash me tomo el pantalón, con algo de susto.
----Tranquila todo ira bien.
----Lo se… solo que..igual me da miedo.
----Tranquila…
Al entrar Felicia nos abrió la puerta.
----Vaya amor tienes una casa gigante.
-----Si… la verdad que nunca me había percatado de eso, pero después de estar viviendo donde estuve de hace un tiempo atrás, me doy cuenta que es bastante grande, quizás mucho para mi…

Nos sirvieron la comida, , pero en este momento estaba Paula a mi lado que se sentó muy junto a mi.
----No me gusto tu mesa.
----A mi tampoco…nunca me gusto…
Escucho unos pasos bajar de la escalera, miro para atrás y era mi madre tan elegante como siempre, solía menoscabarme con su vestimenta. Ash le sonrió. Y mi madre antes de mirarme la miro a ella sus ojos brillaban, el porque lo desconocí pero en cierta forma sentí un poco de celos, corrió y le tomo la mano le saludo muy cordial y yo me preguntaba si era mi madre o una impostora, una actriz o que se yo, porque no era la misma, por lo menos conmigo nunca se comportaba de tal manera.
----Bienvenida a mi casa.
Ashley tan hermosa como siempre le sonrió tan amablemente que sin darme cuenta se me salio un suspiro, era tan perfecta, y el mundo entero se daba cuenta de ello, por lo mismo tenia tantos pretendientes y personas que querían estar con ella.
----Muchas gracias… encantada de estar en su casa.
----Hija… hija tan rota que saliste preséntame a tu amiga.
Yo aun estaba petrificada, me habían cambiado a mi madre, por dios que había pasado con ella.
----Me llamo Ashley Shelldon un gusto conocerla.
Mi madre le tomo la mano y en mí un gusanito medio misterioso empezaba a molestarme en mi interior, me había costado un mundo darle la mano a Ash y ella se había tomado ese atrevimiento a penas la conocía. Es que de ese momento quede aparte como si era mi madre Ash y muy lejos allá en la amazonia estaba yo, comiendo, y cada minuto mas que pasaba yo me alejaba mas de ellas, eran tan perfectas ambas hablaban al mismo tono de voz, de lo mismo y yo creía que venia de otro planeta porque no podía congeniar con mi madre y Ash de inmediato, pero no me pasaba nada en contra de Ashley era en contra de mi madre que pretendía hacer porque tanto bla ba con mi novia, acaso…acaso sabe que es mi novia? Y lo hace para sacarle información? Eso era bastante peligroso y mi Ash no sabía aquella amenaza que se estaba enfrentando. Aunque era el común comportamiento de mi madre cuando yo venia con alguna amiga, solía tratarlas muy bien, para luego decir cosas por sus espaldas. Luego de compartir con mi madre, comencé a mostrarle la casa, sus ojos brillaban y me encantaba observarla en todo tipo de comportamiento que tuviera, le tome la mano y la lleve al lugar que más tiempo pasaba, la sala de música, ella corrió hasta el piano, lo miro y me dijo.
----Puedo?
---Pues claro… es todo tuyo.
Comenzó tocando alguna que otro fragmento de canción, pensé que tan solo era eso, movió y ejercito sus dedos y dijo.
---Ahora tocare.
La quede mirando con ademán de duda.

Y comenzó a tocar sin parar su forma de tocar era tan distinta a la mía tan maravillosamente celestial al mirarla estaba segura que ella no era de este planeta, mi madre abrió la puerta y se puso acreció a mi estaba tan impresionada como yo, la mire y los ojos de mi madre le brillaban era imposible no conmoverse con tal artista.
Tocaba y tocaba y nada podía detenerla y ni mi madre ni yo queríamos desconcentrarla su ritmo su delicadez que era lo que todos los profesores me decían que me faltaba ella lo tenia, era totalmente perfecta.
Al terminar ella me miro sonrió y mi madre corrió a abrazarla.
---Hija! Eres profesional? Quien te enseño? Quien fue tu profesor?
----Eh… no… no me considero profesional.
Yo la miraba con espasmo.
----De verdad eres increíble…que profesor te enseño?
----Nadie… la verdad que aprendí sola.
Con mi madre nos quedamos mirando atónitas.
La mire le sonríe y le dije.
----Eres magnifica… estoy segura que si hubieras competido en el campeonato me hubieras ganado por lejos…
Ella se sonrojo.
----No… no creo.
El entusiasmo de mi madre hacia Ashley era apreciable de lejos.
---Pero porque no has competido ni nada?
----Eh…la verdad es porque mi madre no tiene las condiciones para contratarme un profesor, ni tampoco pagar esas cosas.
Mi madre de nuevo la abrazo y a mi tanto abrazo ya me estaba causando un tanto de celos.
----Mamá suéltala la asfixiaras.
----Y tienes piano en tú casa?(Mamá)
----No…
----Pues si quieres puedes venir todos los días que tú quieras, eres bienvenida en esta casa.
----Muchas gracias.

Era tan hermosamente perfecta que hasta mi madre se deleitaba con ella.

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