martes, 27 de enero de 2009






11


Ella era tan perfectamente hermosa que no me cansaba de mirarla aun cuando tenia que soportar al idiota de su pareja, no me importaba todo lo hacia por ella, además algo en mi interior me hacia sentir que ella me quería.
Hoy era mi segundo día de trabajo, de vez en cuando le ayudaba a Paula siendo de mesera pianista y si en la cocina me necesitaban allí estaba. El local era un ir y venir de gente cada una con aptitudes y caracteres diferentes, ella... era tan sociable, y yo tan totalmente cerrada en mi circulo y por nada del mundo pensaba agrandarlo, mire el reloj eran las 2:35 y yo tenia que ir a mi segundo trabajo.
----Amy, whait plis dont go
----Ah.
Ella se me acerco y mi corazón comenzó a palpitar un poco mas acelerado.
----Vayamos a comer juntas?
Le sonreí y asentí.
Nunca me atreví a hacer mayores preguntas sobre la relación que tenia con ese tipo, pero mis ansias eran increíbles, quería saber todo de ella quería saber que era lo que le gustaba de él para yo poder quizás en algún momento competir…aunque luego de pensarlo de inmediato mi conciente aparto a esos sueños irreales e ilógicos.
----Parece que a ti también te gusta Tatu, tal cual como a mi…
Ella rompió el silencio pero sus palabras me dejaron heladas, porque me decía aquello?, porque a ella le gustaba referirse de ese tema?

----Eh… si…me gustan bastante, el último concierto que fue en Buenos Aires mi hermana no alcanzo a dejar un lugar para poder entrar en el staff y comer con ellas, pero si pude verlas de muy de cerca.

Su emoción fue demasiado notoria, su rostro vislumbraba alegría y sus ojitos se volvieron cristalinos, a que se refería todo esto, porque tantas preguntas? Será que era simple curiosidad o que ella era…

----Enserio..!! daría mi vida por ver a Yulia y y y y….

La mire y se ruborizo al máximo. Llego el mozo y ambas pedimos lo mismo, papas fritas con pollo, era nuestra segunda vez que íbamos a comer juntas y pedíamos lo mismo.
----Puedo hacerte una pregunta?
----Si…claro.
-----Porque te ruborizaste?
Ella volvió a ruborizarse al máximo.
-----La verdad es que no lo se.
Le sonreí y le tome su mano sin darme cuenta y cuando me percate me ruborice, ella me miro a los ojos y me dijo.
-----Yo… quería decirte algo.
-----No te preocupes no tienes porque tener miedo ni nada por el esti…
-----Shhhh déjame hablarte…. Por favor.
-----Lo siento…
Me callo, aun no sabia que era lo que me iba a hablar pero su tono de voz me ponía nerviosa.
----Yo… a veces siento que…
Su celular comenzó a sonar, y en ese instante lo odie, también sentí que ella lo odio.
----Alo? Claudio? Que pasa?
La quede mirando se notaba algo preocupada. Ella corto me miro y me dijo.
----Amy me puedes disculpar pero tengo que irme de inmediato.
----Pero que pasa? Si se puede saber?
----Después te cuento.
----Te acompaño?
----No…no te preocupes….
Dejo dinero en la mesa para la comida y yo me quede allí en ese lugar, sin mover músculo alguno, sin reaccionar, mientras veía que ella corría, me sentí como si una cueva oscura y fría se apoderara de mí, y que no había nadie allí para sacarme, sentí algo de impotencia y rabia por no saber que era lo que le había pasado, pero mas me dolía el hecho de que yo aun no era nada para ella y que quizás nunca lo sea.
Como me decía que no me preocupara por ella si no existe minuto alguno desde que la conozco que no piense en ella, no existe mayor prioridad que ver su rostro y sentir que esta cerca, es mi único motivo de felicidad de sonrisa.
Me levante, deje la silla en su lugar y desaparecí del lugar, el dinero lo recogí, se lo pasaría en cuanto la viera, ya se me había pasado hasta el apetito, por hoy no quería nada, por hoy quería caminar y quizás derramar un par de lagrimas que me hicieran sacar todo ese sentimiento que tengo en mi interior y derramarlo en la fuente mas lejana del mundo para no verlo ni sentir más esta emoción que me estaba haciendo cristalizar mi corazón, querer a una persona no es un juego… y yo sin darme cuenta me tire al mar sin flotadores, me tire sin ninguna provisión a un amor que prácticamente es imposible.
Camine camine y camine, sin rumbo fijo, veía a la gente pasar, a distintos rostros, a personas que a veces me preguntaban si estaba bien o que si me pasaba alguna cosa y yo solo seguía caminando, sin decir palabra alguna, hasta que llegue a una pequeña plaza, me senté en una banca y me quede contemplando a la gente como seguía su rumbo, todo el mundo tan acelerado cada uno con su paso suspicaz, es que en esta ciudad si tu no caminas a su ritmo te botan o te pasan a llevar o simplemente se dan cuenta que tu no eres de este lugar o que estas mal y algunas personas las de rostro mas amable se acercan y te preguntan tu estado de animo, quizás te dicen alguna talla y te hacen subir ese animo que ni ellos se los creen pero así es la vida unos parches para poder seguir y caminar aun cuando la herida este abierta. Mire mi celular y decidí prenderlo desde que había dejado el local, lo había apagado no quería que nadie me molestara, no quería saber de nadie, ni de nada, me sentía mal y cuando estoy así prefiero estar lo mas sola posible. Al prenderlo tenia 208 llamadas perdidas de mi amigo, no lo e mencionado, creo que no es necesario decir que fue mi ex y que ahora quiere volver a estar conmigo, aun cuando yo haya cambiado mis gustos radicalmente.
Al momento de encenderlo alguien me llama, me dije a mi misma si contestaba o no, podría ser este tipo obsesionado conmigo, o quizás algo irrelevante, termine por contestar.
----Alo?
----Amy…
Era ella, era mi ninfa su voz era quebradiza, como si estuviese llorando.
----Paula! Donde estas? Estas bien?!
----No… no se porque te estoy llamando…
----Paula… estoy contigo…
----Amy… te necesito.
Sus palabras calaron mi corazón en lo más fondo y me entro una desesperación increíble por saber que era lo que le pasaba, y donde estaba y como podía llegar a ella para ayudarla.
----Donde estas?
----Estoy en la calle Manhhatan con Syberia.
Mi corazón se acelero a full.
----Ok! Quédate allí voy corriendo no te muevas por favor.
Colgué el teléfono y corrí hacia un taxi pero estaban todos no disponibles por un momento maldije el trasporte, fui a esperar una micro y no pasaba nunca, además los segundos se me hacían eternos y mi adrenalina estaba a no mas poder.
No me importo que la bendita calle quedara al otro lado de la ciudad, en este momento ella estaba en peligro algo le pasaba y yo tenia que estar con ella, yo tenia que apoyarla, tenia que cuidarla, ella me necesitaba y era lo único que se me pasaba por la mente y corrí lo mas rápido que pude, se me olvido lo mucho que odiaba correr sobre todo en las famosas clases de gimnasia que mi madre me obligaba asistir.
Mis piernas ya no me daban más solo pedía un taxi desocupado y no se con cuanta fe, fue que lo pedí que llego y yo corrí a él y al subirme recupere el aliento.
---- Manhatan con Syberia rápido por favor!
----Ok.
Al llegar la vi llorando apoyada en la pared, corrí hacia ella, y la abrasé fuertemente, ella me sintió y rompió mucho más en llanto. Allí estaba ella en mis brazos pero no me sentía feliz ni nada, al contrario lo único que quería era que esa pena que ella sentía me la pasara a mí, para no verla sufrir a ella, no verla llorar porque aquello me partía mucho más él alma que cualquier cosa.
----Tranquila pequeña estoy contigo.
Ella me miro a los ojos, me puse algo nerviosa, sentía su respiración cada vez mas cerca, sentía que mi corazón se me iba a salir, ella no dejaba de mirarme y en mí, miles de preguntas inundaban mi mente como: Que era lo que le había pasado? Porque lloraba? Porque me mira tanto? Quizás que tengo en la cara?
Por un segundo sentí que todo se detuvo y ese momento perduro cuando ella se me acerco cerro sus ojos y me beso sintiendo aquel calido y dulce miel inyectado en sus labios, el momento se me hizo majestuoso y pude percatarme que nunca en toda mi vida había sentido tales emociones y sentimientos, nunca mi cuerpo entero había temblado y había sentido como si miles de dosis de éxtasis inundaran mi cuerpo entero, ni siquiera eso se le asemejaba a lo que en este momento estaba sintiendo. Era como si hubiera estado en el paraíso y al sentir que ella se había separado de mi caí al infierno. Abrí mis ojos y ella lloraba.
Le acaricie su rostro suavemente y le abrase.
----Mi novio… se ha suicidado….
Sus palabras me dolieron, no puedo explicar cuanto pero si el infierno era terrible por un segundo pensé que estuve allí junto al mismísimo diablo que me daba su mano de bienvenida. No podía hablar, y no sabia que decir, sentía como si mi voz se me hubiera ido a algún lugar muy lejos de lo que mi cuerpo respecta.
----Se suicido, porque yo no quería estar más con él…
----No te preocupes pequeña no diga nada más tranquila…
----Déjame hablar.
Nuevamente la había interrumpido y yo no me daba cuenta de mis torpezas, era demasiado turbante lo que estaba viviendo era obvio que reaccionara mi mente mucho mas lento que mi boca y no pensar lo que dijera.
----Yo… le dije que alguien más me gustaba y me dijo que lo podría arreglar total un chico es fácil de olvidar.
----Entiendo.
----Era imposible que lo arreglara, porque… no es un chico…
----No?
----No… es una chica.
Palidecí, sentí mi corazón en mis oídos.
----Eres tú Amy….
Quede de una pieza, tan sorprendida como condorito cuando exige una explicación, tan aturdida como si me hubieran apaleado un ejército de jugadores de rugby.
----Pero… por mi culpa… él se ha matado.
----No es tu culpa.
La mire a los ojos le tome su dulce carita y le repetí nuevamente.
---No es tu culpa…aquí nadie tiene la culpa, las cosas solamente son.
Me miro desafiante.
----No cuando tú sabes que es lo que pasara.
Eso fue un golpe bajo, no sabia como contraponer esa respuesta.
La ábrase fuertemente porque no encontré palabra de consuelo alguna, pero sentí que aquello era lo mas correcto y había acertado, por lo menos que algo hiciera bien en el día.

Por un momento me empecé a preguntar que era lo que yo sabia de ella… siempre me hablaba de cosas pero sentía que me escondía mucho de su vida, yo solía contarle la mayor parte de mis cosas aunque me costaba un poco, lo aprendí a hacer, pero con ella todo era un sorpresa.

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