domingo, 1 de febrero de 2009







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Al día siguiente:

Por la mañana Yulia recibió un llamado de la agencia de firmas, y como era muy temprano está no alcanzo a oír con perfección de que se trataba y cuál era la firma que la solicitaba, pero lo que si pudo apuntar bien, fue la dirección y la hora que tenía que presentarse, por lo menos era eso lo que más importaba convenciéndose a si misma, luego se baño y fue a revisar a su pequeño armario si poseía una prenda más bien adecuada para la ocasión, luego de revisar su escasez de ropa y viendo que no gozaba de nada adecuado, se afligió ya que la reunión era a las 5 y era obvio que tenía que ir bien presentada. Tomo su celular se acordó de una de esas amigas que nunca fallan cuando las necesitas, y esta era la primera vez que le fallaría ya que ninguno de sus celulares funcionaba, luego se acordó de otra y nuevamente paso lo mismo, definitivamente hoy no era su día. Poco rato después, su celular volvió a sonar, esta vez lo contesto de inmediato, era su madre.
---Yulia hija…
---Mamá…eh…hola…
--- ¿Como estas mi niña? ¿Cuándo es que te vienes para acá? Con tu padre te estamos esperando…
----Creo que por ahora lo veo difícil…
----Pero ¿porque? Si ya terminaste…debieras darte un descanso y que mejor con tus padres, ¿o es que ya no nos quieres?…
----No… no es por eso…es que puede que me integren a una firma dentro de poco…
----¡¡Que felicidad!! Te felicito hija mía…con tu padre estamos muy orgullosos de ti…eres una buena hija…

Yulia recordó cuando vivía con su familia; cuando Lucas el primogénito se llevaba todos los créditos, y siendo un muchacho muy egocéntrico y seguro de si mismo puesto que la mayoría de las cosas que él realizaba le salían bien; uno de los ejemplos más notables fue en sus estudios. Situación que ponía en desventaja a Yulia puesto que siempre fue objeto de comparación con su hermano mayor, no solo por sus padres sino por sus profesores y amigos. Cuando Lucas término la preparatoria, se metió en un seminario, desde pequeño le llamo mucho la atención todo lo que tuviera relación con la teología, aunque no iba muy acorde a su personalidad, al año nunca se supo del porque de su regreso, y su determinación tan drástica de haberse salido del seminario, pero a su regreso ya no era el mismo, su actitud había cambiado radicalmente, no mostraba sentimiento alguno por nadie, era como un zombi viviente que divagaba por los pasillos, sus padres asustados por el extraño comportamiento de su hijo, lo llevaron a diversos siquiatras, pero todo era en vano nada solucionaba la personalidad de Lucas.
Tanto como Josué y Dara trabajaban hasta tarde y nadie más que Lucas se quedaba en casa; ese día Yulia salio temprano del colegio, y como sabia que su hermano se encontraba solo en casa, prefirió irse de inmediato. Al llegar lo llamo, lo busco, pero no lo encontró, ni tampoco escucho ninguna respuesta, su corazón comenzó a latir cada vez más apresuradamente, presintiendo de que algo catastrófico estaba por pasar o había pasado con su hermano; cuando abre su recamara se encuentra con la sorpresa; del madero más alto de la habitación se intentaba colgar Lucas, sostenido por una cuerda, este al ver a su hermana pequeña le ordeno que se retirara de inmediato y lo dejara solo; la muchacha hace oídos sordos a su petición y le suplica que se retracte, y no cometa ningún error, convenciéndolo, obedeciendo al pedido de su hermana Lucas trato de soltarse, sin embargo la mesa la cual él estaba apoyado y sostenido se cayo, dejando el resto del trabajo para la cuerda que de inmediato hizo lo suyo, el joven trato de zafarse, en tanto Yulia en un santiamén recogió la mesa para que se pudiese apoyar su hermano y no muriese, pero ya era demasiado tarde Lucas yacía en aquel listón sujetado por la cuerda, la cual había sido la principal causadora de aquel suceso tan desastroso.
Pese que han pasado varios años de lo acaecido Yulia aún no puede borrar de su pensamiento el rostro de angustia y de opresión de su hermano por zafarse, pero en vez de zafarse y de poder haber salido ileso, la cuerda se apretó aun más hasta el punto de ahorcarlo sin ninguna compasión por aquel joven de 20 años; siempre se ha culpado de la muerte de su hermano ya que estuvo allí y no pudo hacer nada para evitarlo, y tiene muy presente que sus padres también la culpan, pero en silencio.
---Adiós madre.
---Adiós hija, cuídate mucho, por desgracia eres lo único que nos queda…perdón no quise decir…
---Te entiendo mamá, no sabes como te entiendo.

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